¿Y el fin de los asalariados?

María Julia Alonso

Sin la menor intención de buscarle la quinta pata al gato ni de hallarle dos colas a un león, quiero referirme en esta ocasión a eso que aún nos separa de los vecinos del Norte, o mejor dicho, a aquello a lo que el presidente Barack Obama no dejó definido.

Obama con Coco.jpgDíganse los millones de dólares que el gobierno norteamericano pone en función de grupos contrarrevolucionarios que revoletean en la Isla en denominaciones como las Damas de Blanco o los Periodistas Independientes.

¿Continuarán esos financiamientos? ¿Se seguirá alimentando a esos grupúsculos que por el único hecho de que les pagan tratan de desestabilizar un sistema al que el mismo Obama dijo que no pretendía cambiar?

Muchos de esos asalariados no saben ni qué defienden y su único discurso es “¡Libertad!”, ignorando incluso qué pasará, cómo sería ese otro sistema que supuestamente es el que resuelve todas las necesidades socio-económicas.

Muchos de estos hombres y mujeres a los que les dan una mensualidad y viven del engaño, son seres socialmente desagradables. Los hay que en la prisión han devenido “presos políticos”, denominación que se han dado ellos mismos. Están hasta los que han hecho huelgas de hambre y sin embargo, no murieron en el intento suicida, porque el Sistema de Salud Pública en Cuba ha hecho lo imposible por salvarlos.

Y algunos de esos que dentro de las prisiones se han vendido como lo mejor del mundo, han sido personas encarceladas por otras razones y no porque piensen diferente política e ideológicamente.

Por otra parte están las Damas de Blanco… ¿Damas? Creo que esa es una burla al género. Hay que verlas simplemente en su aspecto descompuesto y en manifestaciones fuera de contexto. Y todo por unos pesos que les pagan.Obama y oposición.jpg

Son esos los elementos que debe revisar el mandatario norteamericano. Igualmente él tiene poder para que por las calles de su país no anden ilesos terroristas connotados como Posada Carriles.

No pretendemos quitarle los méritos a este dignatario que rompió el hielo en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos y visitó a este archipiélago, sellando estigmas y diferencias.

Ojalá y este renacimiento sea para bien de ambos pueblos y que siempre prime el respeto mutuo. Ojalá y se nos regrese el territorio que ocupa la Base Naval y se retire el bloqueo. Ojalá y se eliminen los millones de dólares destinados desde Estados Unidos para la contrarrevolución interna en Cuba. Ojalá y nos equivoquemos y (parafraseando los versos de José Martí) la rosa blanca que cultiva Obama sea de un amigo sincero que nos da su mano franca y no un cruel que nos arranca el socialismo en el que vivimos.

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Una respuesta a ¿Y el fin de los asalariados?

  1. lazRo perez dijo:

    Zzen resumen la historia del caballo de troya se repite cuidate de amigo que fue enemigo ayer vovemos a los años ochenta SAQUE USTED SUS PRPUAS CONCLUCIONES SER RECEPTIVO NO ES UNA OPCION

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